Fue en la calle 60a y San Joaquín, donde elementos policiacos se movilizaron y confirmaron los hechos.
En el lugar se reportó sobre el hallazgo de una persona sin vida, un hombre que tenía amarrado un cable en el cuello pero cuyo cuerpo se encontraba en avanzado estado de descomposición.
Policías municipales custodiaron la escena mientras que se notificó a la Fiscalía.
Agentes ministeriales certificaron la defunción pero el lugar fue asegurado para las debidas investigaciones.
Aparentemente la persona decidió terminar con su vida pero el cuerpo fue encontrado varios días después.


